La inteligencia artificial (IA) está abriendo nuevas oportunidades en el desarrollo de productos alimentarios. Desde la formulación hasta la validación y el lanzamiento, esta tecnología permite acortar tiempos, reducir riesgos y diseñar productos más ajustados a lo que el consumidor actual necesita y valora.
En AINIA ya estamos explorando cómo aplicar IA para transformar procesos clave dentro de la innovación alimentaria. Y lo hacemos con un enfoque que pone el dato al servicio de la creatividad, la sostenibilidad y la salud.
Diseñar con datos: de la predicción a la formulación
La IA permite predecir propiedades físico-químicas, sensoriales, nutricionales o incluso regulatorias de ingredientes —incluidos aquellos que todavía no existen— gracias al uso de modelos computacionales avanzados. De esta forma, es posible acortar la fase de investigación previa y seleccionar con mayor precisión qué compuestos explorar, reduciendo la dependencia del ensayo y error.
Además, tecnologías basadas en IA permiten combinar datos experimentales y simulados para evaluar el impacto ambiental, la toxicidad o la viabilidad técnica de un nuevo alimento, optimizando recursos y aumentando la eficacia del proceso de I+D.
IA aplicada a los grandes retos: sostenibilidad, salud y personalización
Los nuevos productos deben ser capaces de responder a desafíos complejos: una población global en crecimiento, consumidores más longevos que demandan salud y bienestar, y un entorno que exige sostenibilidad en cada decisión. La IA permite integrar estas variables desde el inicio del desarrollo, ayudando a formular productos que sean no solo innovadores, sino también relevantes y responsables.
Un ejemplo de este enfoque es el proyecto Generative Food, liderado por AINIA, en el que se aplica inteligencia artificial generativa para sugerir nuevos conceptos de producto, evaluar la viabilidad técnica y generar visualizaciones realistas. Estas representaciones gráficas permiten testear atributos clave como el aspecto visual o los mensajes de comunicación, incluso antes de producir el primer prototipo, facilitando una innovación más ágil y centrada en el consumidor.
Escuchar mejor al consumidor (y actuar en consecuencia)
La IA también aporta valor en la fase de validación de conceptos. Analizando grandes volúmenes de datos procedentes de redes sociales, valoraciones online o encuestas, es posible anticipar tendencias emergentes, detectar preferencias no cubiertas y ajustar los atributos del producto (como sabor, formato o claims) en función de los públicos objetivo.
Un buen ejemplo de esta orientación al consumidor es la estrategia del Grupo Matarromera, que integra inteligencia artificial y análisis de datos provenientes de canales digitales para entender mejor los gustos y expectativas del mercado. Esta información les permite ajustar formulaciones, identificar nuevas oportunidades de desarrollo de producto y revalorizar subproductos con potencial funcional, alineándose con las preferencias del consumidor actual.
Superar barreras para aplicar la IA con éxito
Pese a su enorme potencial, muchas organizaciones aún se enfrentan a importantes retos para aprovechar al máximo la inteligencia artificial: desde la calidad y estructuración de los datos hasta la protección de la privacidad. Pero quizá el mayor desafío sea de índole cultural: adoptar una nueva forma de trabajar más colaborativa, multidisciplinar y basada en la toma de decisiones informadas por datos.
Impulsar el uso de la IA no pasa solo por incorporar nuevas tecnologías, sino por cambiar la mentalidad con la que se abordan los problemas. Una buena práctica consiste en interiorizar una pregunta clave antes de iniciar cualquier tarea o proyecto:
¿Esto podría mejorarse con inteligencia artificial?
IA y creatividad: una alianza que multiplica
La IA no sustituye la creatividad humana, pero la amplifica. Sirve como catalizador de ideas, como herramienta para validar conceptos con mayor rapidez y como vía para explorar formulaciones o combinaciones que de otro modo podrían pasar desapercibidas. Siempre será necesario el criterio humano para interpretar, ajustar y dar sentido a lo que la tecnología propone.
En AINIA trabajamos para que esta transformación sea real, práctica y útil para las empresas que quieren innovar de forma más eficaz y sostenible.
¿Quieres aplicar IA al desarrollo de tus nuevos productos?
Desde AINIA te ayudamos a incorporar soluciones de inteligencia artificial en tus procesos de innovación, desde la formulación hasta la conexión con el consumidor.
Puedes conocer más sobre cómo lo estamos haciendo en nuestro proyecto Generative Food, en iniciativas sobre nuevos métodos de elaboración y cocinado y en nuestra visión sobre la transformación del proceso de desarrollo de nuevos productos.
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